Pasan los años y Talleres sigue sin perder el clásico.
Por Esteban Migliazzo.
El panorama pintaba complicado porque el equipo del Cacique Medina no venía jugando bien.
La realidad, es que con poquito, Talleres arrancó mejor que su rival y rápidamente se puso en ventaja luego de que Rick se vistiera de Garrincha y convirtiera un golazo desde afuera del área. Es más, de haber tenido un 9 goleador, el Matador lo podría haber liquidado durante el primer tiempo.
Luego, en el segundo período, Belgrano puso toda la carne en el asador e intentó llevarse por delante a la T, hasta que consiguió la igualdad de penal.
El Matador tuvo un aceptable funcionamiento defensivo, pero a la hora de generar fútbol en el medio de la cancha, volvieron a tener un nivel irregular Botta y Bebelo Reinoso, forzando al Matador a jugar pelotazos larfos para intentar encontrar a los delanteros.
Rick, Portillo y Galarza fueron los puntos más altos.
Comentarios al margen, la realidad indica que los muchachos de enfrente ven la camiseta de la T y se les aflojan las piernas. 20 años, invictos que ya son una costumbre. La Provincia sigue en orden.